En este número de Planeta Laboratorio, imaginamos un futuro campesino y neo-campesino, desde les campesines planetaries, organizado en territorios diversos, cultivando biotopos más heterogéneos, más democráticos y, por tanto, más habitables que los de las ciudades imperiales.
La nueva sección central está dedicada a la reciente iniciativa de la Asamblea del Suelo con contenidos específicos en cada idioma. La edición en español está dedicada a las experiencias y reflexiones de la Asamblea del Suelo #2, Tinku Uku Pacha, en La Chimba, Ecuador.
La edición en inglés fue estrenada en el World Biodiversity Forum, Davos, Suiza; en francés en el Village de l’eau, Soulèvements de la Terre, Francia; y en español en Hack the Earth, Calafou, Catalunya;
Disponible en papel a Calafou, Fembloc/Canodrom y Hangar a Barcelona. Para la versión digital, descargalo aquí.
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El Planeta Laboratorio n°6 • Número Doble
Campesines Planetaries | Asamblea del Suelo
SECCIÓN « CAMPESINES PLANETARIES » • Textos de Alexander Klose, Federico Luisetti, Julian Chollet, Ewen Chardronnet, Vivek Vilasini, Pauline Briand, Amitav Gosh, Leila Chakroun, Leonore Bonaccini. Traducciones de Cristina Burneo Salazar, Fernando «Nano» Castro, Pedro Soler, José Pérez de Lama, Alejandra Pérez Núñez. Diagramme: Bureau d’études. Diseño: Francois Robin.
SECCIÓN « TINKU UKU PACHA: ASAMBLEA DEL SUELO #2 » • Textos de Meena Vari, Protasia, Escola da Floresta / Nora Hauswirth, Cristina Burneo Salazar, Julian Chollet, Pedro Soler, Daniela Moreno Wray, Lina Mejia, Dario Rocha, Gabriela Quinotoa, Violeta Moreno Wray, Julio Cabezas Giménez, Marc Becker, Wayra Velasquez, Marina Tsaplina, Karen Benalcázar Andrango, Severin Halder. Imágenes: Mateo Barriga, Oscar Velasco, Joseph William Chasi Aizaga, Josep Vecino, Jenny Campues, Patricia Mandioca. Diseño: José Luis Jácome Guerrero.
El periodico El Planeta Laboratorio fue creado en 2007 a partir de la intuición de que era necesario pasar del análisis de un “planeta fábrica” a lo de un “planeta laboratorio”, donde el “riesgo aceptable” es un variable de experimentos a escala planetaria. Proponemos el año 1945 como la fecha simbólica de esta transición, con la bomba atómica como indicadora y síntoma. En aquellos tiempos apenas se estaba empezando a hablar de la “Gran Aceleración” y del Antropoceno pero ya se percibía que la construcción de la vigilancia medioambiental, con su equipos que van desde microsensores para mediciones terrestres hasta la observación desde satélites, derivaba directamente de las tecnologías y metodologías de la disuasión nuclear de la Guerra Fría.
La conciencia planetaria, señala el historiador de la ciencia Christophe Bonneuil, tiene una historia mucho más larga que la fotografía de la Tierra desde la Luna o la fundación de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza al final de la Segunda Guerra Mundial. Aunque la comunidad de historiadores acepta ahora la existencia de una conciencia de la “globalidad” desde al menos el siglo XVI, sus regímenes actuales siguen siendo en gran medida opacos. Como escribió Gayatri Chakravorty Spivak en 1999, “El globo está en nuestros ordenadores. Nadie vive allí ». Ella llama a distanciarse del globalismo tecnológico, invasivo y dominante, y apostar para una visión planetaria, donde nos abrimos a este “otro” que habitamos y a todas las otredades con quienes convivimos en la Tierra.
En medio de la violenta crisis del globalismo, con sus efectos medioambientales y sociales catastróficos, proponemos explorar esta otra visión planetaria, dedicando la edición #6 de Planeta Laboratorio a les campesines y neo-campesines del planeta, a los pueblos en resistencia y a los pueblos no-humanos, a los laboratorios ancestrales del campo y de la ciudad y al caos del suelo mismo, madre de toda vida compleja sobre la tierra.
CAMPESINOS Y CAMPESINAS DEL MUNDO ¡UNÍOS!


