El periódico “El Planeta Laboratorio” fue creado en 2007 por iniciativa de Ewen Chardronnet y el grupo de artistas Bureau d’études que, desde entonces, han asumido conjuntamente la responsabilidad editorial de la publicación.

Respondiendo a diferentes oportunidades de financiación, hasta hoy  han sido publicado 4 números, en 2007, 2008, 2009 y 2011, con tiradas de 5000 copias en francés y 5000 en inglés.

Descargar numero 5

« Desde la Segunda Guerra Mundial, el planeta se ha convertido progresivamente en un laboratorio a escala 1. El viejo modelo del “planeta-fábrica” ha sido sustituido por el modelo del “planeta-laboratorio.

Somos objetos de este laboratorio, pero ¿podemos ser también sus sujetos? ¿Podemos re-apropiarnos de esta inmensa máquina que hoy avanza sometida a su propia lógica, como una máquina autónoma? ¿Podemos re-orientar el destino de este laboratorio?  »

Contenido de los números anteriores:

Número 1 • ¿Por qué trabajamos para nuestra propia obsolescencia? (2007).

Textos de Observatoire de l’évolution, Ange Valderas, Michel Tibon-Cornillot, Alioune Diop, Sophie Gosselin &David Guignebert, Konrad Becker, Xavier Inizan, Ewen Chardronnet, Bureau d’études.

Número 2 • No hay necesidad de esperar para emprender (2008)

Textos de Bureau d’études, Brian Holmes, Konrad Becker, Nicolas Bonnet, Yves Edel et Lionel Sayag, Michel Tibon-Cornillot, Grégoire Charbey, Ewen Chardronnet.

Número 3 • El planeta laboratorio o la fase terminal del nihilismo (2009)

Textos de Bureau d’études, William Engdhal, Michel Tibon-Cornillot, Ewen Chardronnet, Jean segont I, Jean- François Tabardin

Número 4 • La conquista de la Tierra por los ordenadores (2011)

Textos de Jean-Baptiste Labrune, James Becht, Célia Izoard, Chris Chesher, Bureau d’études, Konrad Becker, Ewen Chardronnet

 

 

Hacia el Numero 5: El Capitalismo Alien

¿Planeta laboratorio o planeta capturado, puesto a trabajar, desnaturalizado, reconstruído por los alienígenas ? ¿A quién o a qué nombra entonces el capitalismo? ¿A qué inconsciente empresa colonial? En el fondo, tal vez no lo sepamos todavía…

Desde el fondo de ese no-saber, hemos decidido empezar a explorar el capitalismo alien. Desde ese espacio en obras, aún no señalizado, enmarañado, complejo, el periódico se propone aportar algunas señalizaciones, iluminaciones, fragmentos de análisis.

Redactado, a diferencia de los anteriores, de forma colaborativa, este número 5 combina artículos o piezas escritas a varias manos junto con investigaciones de autores individuales. Será difundido con el objetivo de ofrecer una mirada distinta sobre la catástrofe en curso.

Desde hace tres siglos, el planeta se ha transformado, primero en fábrica y luego en laboratorio. El periódico El Planeta Laboratorio documenta esta transformación. Este año, con un quinto numero, una investigación colectiva toma el riesgo de abrir nuevas perspectivas sobre los agentes de esta transformación y las posibles posiciones que ocupamos en su seno.

El debate sobre el Antropoceno busca situar el momento en el que la especie humana, o una parte de ella, se convirtió en agente de transformación fundamental e irreversible del medio ambiente terrestre. La imposibilidad de declarar la unidad del proyecto humano sobre la Tierra nos invita a reflexionar sobre los agentes reales de esta transformación. Esta investigación plantea la posibilidad de que esta gran transformación sea el resultado de una fuerza, el “capitalismo alien” que destruye las ontologías creadas por las diferentes formas de vida humana, presentes y pasadas, sobre la faz de la Tierra. Esta fuerza sigue siendo en gran medida hipotética, por lo que requiere ser investigada en cuanto a su datación, sus modos de operación y su ontología.

Una primera hipótesis sugiere un capitalismo cuyo síntoma “alien” sería la devastación de la Tierra para su abandono futuro.

En este caso “alien” sería aquel que saldría de su origen terrestre para convertirse en otro, darse otros cuerpos, otros futuros; tal vez encontrando así otros orígenes posibles que, de permanecer en su lugar de nacimiento, no habría descubierto. Alien vendría de la acción de una energía que, en el nombre de un destino cósmico de la humanidad en progreso, trabajaría para redefinirse o liberarse de la co-evolución terrestre de los humanos y los no-humanos y abandonar así la Tierra rumbo al espacio.

El ser humano aparece aquí como “alien” en la medida en que se des-solidariza de una Tierra devastada a cambio de conservar un horizonte utópico. “No-alien”, por el contrario, serían quienes operan un desarraigamiento trágico, un regreso a la Tierra, desvinculándose de la epopeya alienígena.

Una segunda hipótesis remite a los orígenes alienígenas de la propia Tierra que, lejos de pertenecerse a sí misma, participa de una economía cósmica que, con los bombardeos de asteroides, la ha colmado de oro, agua, metales, virus… agentes de su evolución y transformación, fertilizándola y dotándola de recursos biológicos. La Tierra sería entonces un lugar de aclimatación y socialización, un devenir-terrestre de compuestos, de entidades alienígenas. La Tierra aparece aquí como un lugar pirata que incorpora tesoros por acumulación de accidentes, que muestra a la sociedad terrestre como una sociedad de náufragos que fabrican, de forma voluntaria o involuntaria, el porvenir de su isla.

Una tercera hipótesis cuestiona un triple privilegio: el privilegio del humano sobre las otras especies, terrestres o no (especismo), el privilegio de la Tierra sobre los otros entornos cósmicos (terracentrismo) y el privilegio de los organismos vivos sobre los otros no-carbónicos (biocentrismo). Sobre la base de estos cuestionamientos toma forma un post-humanismo, un devenir-alien del humano sustentado en una pluralidad de agentes inteligentes con criterios morales liberados del cánon humanista, incluso del canon terracéntrico o biocéntrico. Este post-humanismo provocaría la construcción de nuevas formas de comunidad ética, nuevos ensamblajes funcionales y la experimentación de nuevos modos de ser que, en tanto que no-humanos, pueden ser calificados de alienígenas.

Una cuarta hipótesis hace del capitalismo alien un meta-discurso, un campo de abstracciones que sobrevuelan lo real, en posición de autoridad. Inventariando los recursos desde los lugares abstractos de los laboratorios (siendo el mercado un tipo de laboratorio), enunciando sus respectivas funciones en un mismo gran sistema, este meta-discurso narra el planeta convertido en capital, puesto a trabajar, es decir transformado en un extraño hacia sí mismo, gestionado como una empresa innovadora. Desde esta máquina discursiva sostenida por simulaciones, narraciones tecnocráticas, convincentes construcciones de hechos, surgen dispositivos de captura y espacios proyectivos que orientan nuestras acciones, canalizan nuestros deseos, controlan los cuerpos, legitiman las reglamentaciones, dirigen las mutaciones industriales, gobiernan científicamente la cognición de masa o la subvierte.

Herramienta estratégica que instituye las propiedades de las cosas, el capitalismo alien sirve aquí de método para calibrar lo real. Un campo de abstracción científica y tecnocrática define sus modos, por ejemplo la geo-ingeniería, transformando a nuestro pesar la organización de la Tierra para resolver los problemas provocados por el cambio climático. Porque la epistemología alien es aquella que procede a la exclusión pura y simple de todo antropomorfismo como condición supuesta de cualquier forma de rigor científico.

¿Cuál es el objetivo de estas investigaciones en el capitalismo alien? Ante todo, el de abrir el espacio imaginario de la Gran Transformación. De planeta-fábrica, con su cortejo de destrucciones y desarreglos ecológicos, a planeta-laboratorio que busca, mediante la ingeniería, sustituirlos por una gestión racional y planificada de los recursos, ¿cuáles son los modos de desplazamiento capaces de liberarnos de esas ideas del mundo que ya no nos reconfortan? Que nos convierten incluso en “ruido”, en residuo improductivo que bien podría ser destruido si no se inserta en esa cadena de montaje de lo real propia del mundo capitalista?

El capitalismo alien es la captura de un trauma que toma la rostro de una extrañeza. El mundo se vuelve de nuevo desconocido, tal vez incluso terrorífico. Una nueva clase ontológica (los autómatas), que tal vez no podamos domesticar adaptando nuestros viejos mitos, hace surgir sobre la Tierra un nuevo mundo.

El capitalismo alien es ante todo la extrañeza de este mundo. Pero es esa misma extrañeza nacida de una crisis radical del confort donde el hombre occidental creía aún saber cuál era su lugar en el mundo, y su relación con los otros seres vivos. Entidades múltiples aparecen y actúan, que hasta entonces el humanismo abstracto había aprendido a mantener fuera de su campo de visión. Aparecen también sistemas de coordenadas. Y el ciel por fin se ha abierto ampliamente, negro oceano de infinitud llenándose de mundos, hasta el infinito.